
Tres iniciativas desarrolladas por académicos de la Universidad Católica del Norte (UCN) fueron seleccionadas en el concurso IDeA I+D 2025 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), obteniendo financiamiento que supera los 700 millones de pesos para desarrollar soluciones tecnológicas aplicadas en patrimonio cultural, minería y análisis de grandes volúmenes de información.
El proyecto “Plataforma tecnológica para la visibilización de colecciones patrimoniales basada en inteligencia artificial generativa”, liderado por el Dr. Claudio Meneses Villegas (Departamento de Ingeniería de Sistemas y Computación), recibió más de 237 millones de pesos. La iniciativa busca digitalizar, analizar y generar narrativas históricas a partir de archivos fotográficos inéditos, iniciando con la colección del fotógrafo Robert Gerstmann, que reúne más de 28 mil imágenes de valor cultural para Chile y países vecinos.
“La UCN posee una gran cantidad de fotos inéditas y negativos que no han sido visibilizados, con un contenido histórico invaluable para entender los procesos sociales de comienzos del siglo XX”, explicó el Dr. Meneses. Este proyecto interdisciplinario cuenta además con la participación de académicos de la Escuela de Periodismo, quienes contribuirán a contextualizar y generar relatos visuales automatizados que apoyen a documentalistas, guionistas y creadores culturales.
Por su parte, el Dr. Rodrigo Riquelme, del Departamento de Ciencias Geológicas, encabeza la investigación titulada “Estrategias avanzadas para la exploración de depósitos minerales bajo cobertura de gravas: aplicación de tomografía sísmica y análisis geoquímicos de minerales detríticos”, que obtuvo financiamiento cercano a los 236 millones de pesos. Su objetivo es transformar los métodos tradicionales de exploración minera, particularmente en zonas cubiertas por sedimentos, para detectar yacimientos minerales ocultos con mayor precisión y menor costo.
“Si se quiere seguir explotando minería de cobre en Chile, se necesita explorar yacimientos que están bajo la cobertura, y para eso no existen realmente metodologías eficientes. Nosotros queremos demostrar, al menos a nivel tecnológico de TRL 5, que el uso de diferentes metodologías, es capaz de detectar yacimientos de forma eficiente, es decir, a un costo mucho menor que el que manejan actualmente las compañías mineras”, explicó el Dr. Riquelme.
La propuesta incluye estudios comparativos en la región de Antofagasta, en el clúster Chuquicamata, y en la precordillera de Mocha, en Tarapacá, buscando desarrollar una herramienta eficiente para empresas mineras que operan en territorios complejos.
Desde el campo de la inteligencia artificial, el Dr. Brian Keith Norambuena, académico del DISC, lidera el desarrollo de “Narrative Panopticon”, una plataforma tecnológica que facilita el análisis de narrativas complejas extraídas de miles de documentos, noticias y publicaciones en redes sociales. Este proyecto apunta a apoyar la toma de decisiones en áreas como seguridad, evaluación de políticas públicas, investigación académica y análisis empresarial, ayudando a visualizar actores, eventos y relaciones en grandes volúmenes de texto.
“El desarrollo de esta plataforma responde al desafío de la sobrecarga de información y busca automatizar el monitoreo de narrativas a partir de diversas fuentes textuales”, señaló el Dr. Keith. El proyecto cuenta con el apoyo de expertos en ciencia de datos y desarrollo tecnológico, y con la colaboración de la empresa chilena CoreDevX, especializada en inteligencia artificial.
Finalmente, el Dr. Vicente Zetola, académico de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería y Construcción, encabeza el proyecto “Aditivo para morteros y hormigones de cemento para mejorar sus propiedades mecánicas, físicas y durabilidad”, el cual fue adjudicado con recursos para investigar nuevas formas de mejorar la resistencia, impermeabilidad y sustentabilidad del hormigón.
La propuesta contempla el desarrollo y aplicación de un material –confeccionado con compuestos específicos– que incrementa la resistencia, ductibilidad y durabilidad del material utilizado para la construcción. En algunas aplicaciones específicas, como la reparación de estructuras, también se contempla el uso de bacterias biocementadoras para inducir la formación de carbonato de calcio. Este avance permitiría extender la vida útil del hormigón y reducir la huella ambiental de la construcción.
