El ejemplar aparece a pocos días de que una grabación a otro espécimen diera a conocer su notable desnutrición, siendo denunciado al Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca).
Un registro audiovisual evidenció la situación que sufre un lobo marino en el sector de la Caleta de Antofagasta. En el video, se muestra al mamífero con un anzuelo de pesca clavado en su lomo, evidenciando el peligro al que se ven expuestos los animales marítimos en el sector costero de la ciudad gracias a la actividad humana.
Si bien esto se dio a conocer el viernes pasado, a hoy el ejemplar aún permanece con el anzuelo en su cuerpo, y dado en el lugar en el que se le encuentra este gancho, es que es difícil su extracción ya sea por un profesional o él mismo.
Desde Sernapesca manifestaron que a pesar de tener un anzuelo tipo rapala con tridentes incrustado en su piel, su salud está estable y la herramienta de pesca se irá saliendo con el tiempo. También, aconsejan no tratar de sacar el elemento de manera forzada porque “podría constituir un mayor daño para el animal”.
No obstante, esta situación no es novedad, puesto que en el año 2021 otros cuatro lobos marinos presentaron heridas similares debido a la pesca recreativa realizada en el sector costero. Las alternativas estudiadas en esa ocasión, consistían en el reemplazo del cebo actual por una rapala, que es otro tipo de dispositivo de captura. Sin embargo, se desconoce si esta medida finalmente fue implementada.
Según explica el biólogo marino y director del Centro Regional de Estudios y Educación Ambiental (CREA), Carlos Guerra, la intervención humana es el principal factor que explicaría fenómenos como este, “ya que el constante lanzamiento de desechos orgánicos al mar en el terminal pesquero, genera que los lobos se conviertan en lobos cebados, es decir, que están acostumbrados a ser alimentados por el hombre”.
Agregando que para él la solución más eficiente es hacer que ya no sea atractivo para ellos ir hacia ese sector o acercarse a la superficie. Esto, “no alimentándolos y sancionar gravemente este hecho, y también desincentivar la conducta de los lobos generando un pequeño castigo”.
Para lo último, declara que una de las alternativas serían las picanas eléctricas usadas con vacuno, las cuales no representan un peligro para el ejemplar, sino que les causa una pequeña molestia en forma de pellizcos, lo que producirá que se devuelvan a sus apostaderos naturales. “De alguna manera hay que adiestrarlos a que este lugar no es apropiado para ellos”, cerró Guerra.
Y en tanto, Christopher Díaz, biólogo marino de la Fundación Protección Oceánica, hace el llamado a la ciudadanía de no acercarse a ellos por seguridad, además de “recomendarles a las personas que no los alimenten, ya que es posible que estos animales se habitúen a ser alimentados y no a cazar su propio alimento, volviéndolos aún más agresivos”.

